¿Y si el "ángel malo" tuviera razón? Por qué nos cuesta tanto hacernos caso

¿Y si el "ángel malo" tuviera razón? Por qué nos cuesta tanto hacernos caso

Seguro que te suena la escena: estás desayunando tranquilamente en la cocina, todavía en pijama, disfrutando de tu café, cuando de repente aparece esa voz interior en tu hombro recordándote todo lo que "tienes" que hacer. Que si la comida, que si la aspiradora, que si la casa...
Hace unos días se me ocurrió una idea muy divertida para un vídeo corto. Todos conocemos el clásico dilema del angelito bueno y el angelito malo sentados en nuestros hombros, aconsejándonos qué camino tomar. Pero en esta ocasión, quise darle la vuelta por completo con un toque de humor. ¿Qué pasaría si el ángel que siempre llamamos "malo" fuera, en realidad, el único que está mirando de verdad por nosotras?
En el Short, vemos cómo el ángel "bueno" presiona a la mujer para que se ponga a trabajar de inmediato en las tareas del hogar, representándolo todo como una obligación ineludible. Por el contrario, el "demonio" actúa como la voz del puro sentido común y del descanso: le dice que se termine su cruasán con calma, que deje la aspiradora de una vez, que se dé una ducha, se ponga guapa y salga a la terraza a tomar algo con sus amigas.

El instinto frente a la culpa heredada

Aunque lo planteo desde la comedia y la risa, esta pequeña historia esconde una verdad como un templo que nos toca muy de cerca. A lo largo de nuestras vidas, especialmente las mujeres de nuestra generación, hemos sido educadas bajo una premisa invisible pero constante: los demás y las obligaciones van primero; nosotras vamos después.

Nuestro instinto es sabio. El cuerpo nos avisa con absoluta claridad cuándo estamos cansadas, cuándo necesitamos parar o cuándo nos vendría de maravilla airearnos y reírnos un rato con gente querida. Sin embargo, en lugar de escuchar ese aviso natural, lo acallamos de inmediato. ¿Por qué lo hacemos? Por culpa. Por esa molesta sensación de que si la casa no está perfecta o si dedicamos tiempo a disfrutar de la vida en lugar de "producir", estamos fallando en algo.

“A veces, complacer las expectativas de los demás significa traicionar a nuestro propio instinto.”


A partir de los 60, las prioridades cambian

Es curioso cómo llamamos "tentación" o "hacer el vago" a lo que no es más que puro autocuidado. Nos hemos cargado con demasiadas mochilas durante años: cuidar de la familia, mantener el orden, atender los compromisos... Ha llegado el momento de entender que escuchar a nuestro cuerpo y a nuestro instinto no es un acto de egoísmo; es un acto de justicia y de salud hacia una misma.

Así que la próxima vez que tu "ángel del deber" te intente amargar el desayuno con una lista interminable de tareas pendientes, haz como la protagonista de mi vídeo: apaga la aspiradora de un golpe seco, déjala a un lado, ponte guapa y sal a la calle a disfrutar del día. Al fin y al cabo, como dice el cierre de mi Short, a veces quien menos te esperas es quien realmente mira por ti.

🎬 ¡No te pierdas el nuevo Short! Ya tienes disponible en mi canal de YouTube este divertido sketch sobre los dos angelitos. Pásate por la lista de reproducción de Entretenimiento para verlo, dejarme tu comentario y compartirlo con esas amigas con las que deberías estar tomando un café ahora mismo en lugar de limpiar.

🎥 Video en nuestro canal de YouTube.



Un abrazo,

– Marian, Colaboradora en el blog

Este blog comparte experiencias personales y aprendizajes propios.
No soy profesional de la salud; si tienes dudas médicas, consulta siempre a un especialista.
Visita la Página de Aviso Legal.

Comentarios