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Hoy hay que echarle valor

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Mirando esta imagen, no puedo evitar pensar  que el matrimonio es el deporte de riesgo más grande que existe.  Porque, seamos sinceros, aunque nos vendan flores y perdices, en el fondo cada uno va a lo que va. Bajo el velo y el chaqué, hay instintos que no han cambiado en miles de años. Veamos  qué  los impulsa a dar este paso: El hombre y el ADN: Persigue ese instinto de dejar huella. Busca a "su mujer", esa certeza y ese "puerto seguro" para sus instintos y su legado. ¡El mandato biológico le corre por las venas y la procreación no perdona! Pero hoy en día, además, tiene que echarle mucho valor para firmar una hipoteca sabiendo que, si el barco se hunde, muchas veces él se queda fuera de la casa pero dentro de la deuda. Es un riesgo real que planea sobre el altar, mientras mira de reojo la libertad que deja atrás. La mujer y el reloj biológico: Ante la llamada de la maternidad o la necesidad de estabilidad, busca la seguridad del nido. Ese lugar donde el "m...

El Peso de "No Saber": La Incompetencia Estratégica

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La Incompetencia Estratégica: El arte de no saber para no hacer Seguro que te ha pasado. Alguien en casa o en el trabajo dice: "Es que a ti te sale mejor", o "No sé cómo poner la lavadora porque se va a encoger la ropa". Detrás de esa aparente torpeza se esconde una táctica tan antigua como efectiva   la Incompetencia Estratégica : Hoy voy a contaros en qué consiste realmente este fenómeno, porque no es un simple despiste; es una forma sutil de cargarnos con tareas que no nos corresponden. ¿Qué es exactamente? No es falta de habilidad, es una decisión . Se trata de fingir que no se sabe hacer algo (o hacerlo mal a propósito) para que otra persona —normalmente nosotras— acabe asumiendo la tarea por pura frustración o necesidad de que salga bien. Lo más curioso es que, con el tiempo, se vuelve un hábito tan arraigado que a veces lo hacen sin pensar. Han interiorizado tanto que "tú lo resuelves" que su mente ni siquiera contempla el esfuerzo d...

Lo barato sale caro: Cuando el "ahorro" se convierte en un desastre (y un gasto extra)

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¡Hola a todas! ¿Alguna vez habéis intentado ahorrar unos eurillos haciendo algo vosotras mismas y habéis acabado deseando haber pagado a un profesional desde el principio? En nuestro afán por ser hormiguitas y cuidar la economía del hogar, a veces caemos en la trampa del " yo puedo con esto ", y los resultados... bueno, los resultados son para hacerse un short (o para echarse a llorar). Hoy en mi canal de YouTube he compartido dos situaciones que seguro que os suenan. La peluquería "low cost" en casa A veces, nuestros hijos (o nosotras mismas) pensamos que una maquinilla comprada por internet y un tutorial son suficientes para sustituir años de oficio de un peluquero. El resultado suele ser el mismo: una trasquilada épica o la famosa "raya en medio " donde no debería haber nada. Al final, lo que ahorras en el corte, te lo gastas en una gorra de urgencia para poder salir a la calle sin pasar vergüenza. ¡La sabiduría de madre nunca falla! El r...

Tener o no tener... ¿somos demasiado exigentes?

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A veces me pregunto si tenemos el listón tan alto que ya no vemos lo que hay en el suelo, o si es que, simplemente, nos gusta jugar a ser difíciles. El otro día, dándole vueltas a una charla con mis amigas, me salió esta reflexión que hoy os comparto en formato vídeo (¡no os perdáis el final!). La paradoja de la abundancia Cuando el teléfono echa humo y tenemos tres "Pepes" y dos "Juanes" escribiendo al mismo tiempo, nos sale esa vena de marquesas. Que si este es un pesado, que si aquel no sabe escribir, que si el otro me llama a deshoras... ¡Ay, qué pronto le ponemos faltas a todo cuando hay de dónde elegir! En ese momento, nos sentimos las reinas del mambo. "Lo dejé porque era un pesado", decimos con la barbilla alta. Y oye, que está muy bien saber lo que una quiere, ¡faltaría más! A estas alturas ya no estamos para aguantar tonterías. Cuando el silencio atrona Pero, amigas mías... ¿qué pasa cuando pasan dos meses y el único que te escribe...

El valor del apoyo invisible

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  Ser padre: El valor del apoyo invisible Ser padre hoy es un reto de equilibrio. Es aprender a ser fortaleza sin dejar de ser sensibilidad; es ser guía sin imponer y presencia sin invadir. En este espacio, quiero dar voz a esos hombres que caminan a nuestro lado, que sostienen a nuestros hijos y que, muchas veces, viven su entrega desde un silencio que merece ser reconocido. Una nueva forma de estar Atrás quedó la época en la que la única obligación del hombre era traer el sustento y ejercer una autoridad rígida. Los padres de hoy no "ayudan", sino que  participan por igual . Estrenan una paternidad que se ensucia las manos, que consuela llantos y que conoce los sueños de sus hijos tanto como nosotras. Son hombres que han roto el molde para ser compañeros de crianza. Rompiendo viejas cadenas Desde  Mujer60ymás , también invito a las madres a soltar el pasado. Debemos desterrar frases como el famoso  "ya verás cuando venga tu padre" . Durante años, esa f...