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Así se jubila ella… así se jubila él

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  Nos dijeron que la jubilación era descanso. Que después de toda una vida trabajando, por fin llegaría el tiempo para nosotras. Pero muchas mujeres saben que no siempre es así. Se jubilan del trabajo fuera de casa… pero no de la cocina. No de la lavadora. No de organizarlo todo. Durante años han trabajado dentro y fuera del hogar. Han criado, han cuidado, han sostenido. Y cuando por fin llega la jubilación, siguen con el delantal puesto. Este vídeo no es un ataque. Es una realidad que muchas conocen demasiado bien. Porque jubilarse no es solo dejar de cobrar una nómina. Es poder descansar de verdad. Y sí… muchas estamos cansadas de que la cocina no se jubile nunca. Porque después de toda una vida trabajando, también tenemos derecho a decir: hoy no cocino yo. Somos jubiladas… y no queremos jubilarnos solo del trabajo. También queremos jubilarnos de la cocina. 🎥   Video en nuestro canal de YouTube:  Así se jubila ella, así se jubila él.  💬 ¿Tú qué...

Abuelas, pero no niñeras

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¿Abuelas, niñeras por obligación? Las generaciones actuales parecen haber olvidado algo muy básico: Las abuelas también necesitan descansar. Vivimos en una época en la que, a menudo, las abuelas se ven convertidas en las cuidadoras principales de los nietos, mientras las madres pueden centrarse en sus carreras, en sus redes sociales, o simplemente en tomar una pausa de la maternidad. Pero... ¿Quién cuida a las abuelas? Este corto refleja perfectamente cómo, en muchas familias, la figura de la abuela se sobrecarga de tareas que van más allá de lo que su cuerpo y su mente pueden soportar.  En el primer episodio de nuestra serie, vemos a una madre primeriza que llega a casa de su propia madre, cargada de cosas para el bebé. Desde pañales hasta cremas, biberones y anticolicos... todo es un “por si acaso” que acaba convirtiéndose en una lista interminable de instrucciones que la abuela, con una paciencia infinita, trata de aprender mientras mece a su nieto. El “yo te ayudo” se convier...

Más años, más mala leche

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Con los años, la mala leche va acumulándose como una olla a presión.  Cuando somos jóvenes, todo parece ser más fácil. La paciencia parece infinita y la tolerancia, casi una virtud que ni necesitamos practicar. Pero, ¡ay!, qué fácil es que la vida te dé lecciones que no pediste. El primer golpe suele ser cuando te conviertes en madre. Ahí, la "mala leche" empieza a calentar a fuego lento. Las primeras noches sin dormir, las primeras dudas sobre si lo estás haciendo bien, el agotamiento de no tener un segundo para ti. Esos momentos, tan llenos de amor, pero también tan llenos de caos, hacen que el termómetro de tu paciencia empiece a subir. Luego llegan los años de crianza, el teletrabajo, las reuniones interminables, las cenas que nunca parecen terminar… Las amistades siguen siendo importantes, pero empiezas a verlas más a través de una pantalla que en persona, y las risas se mezclan con la nostalgia de lo que ya no es. Ahí, ese termómetro comienza a ponerse en naranja, y te...

El piropo perdido

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¿Han Cambiado los Piropos?  Reflexión Divertida sobre las Interacciones Hoy en Día. En el mundo de las redes sociales y las nuevas reglas del juego en las relaciones, ¿dónde han quedado esos piropos espontáneos que nos hacían sonrojar (o reír) hace unos años? 🤔 Hoy, en mi nuevo short, comparto un toque de humor y nostalgia al comparar los piropos de antes y los de ahora. ¿Recuerdas cuando un simple "guapa" o "bella" era suficiente para que nos alegráramos el día? Pues, parece que ahora hace falta un **máster en comunicación inclusiva** solo para que alguien te diga algo bonito. En el video, dos mujeres de unos 45 años se encuentran charlando en un bar y se dan cuenta de cómo las interacciones entre hombres y mujeres han cambiado. Mientras una se queja de que no recibe ni un piropo, la otra, con su tono sarcástico, se refiere a cómo ahora los hombres parecen necesitar permisos por escrito para expresarse. 😄 La pregunta es: ¿Realmente los piropos de antes eran tan m...