Llegan las vacaciones escolares y los abuelos... ¡al rescate (y a temblar)!
El verano ya llegó y, con él, el merecido descanso de los más pequeños. Sin embargo , detrás de cada niño feliz disfrutando de sus tres meses libres, suele haber dos figuras clave que cambian sus mañanas de paseo, amigos y tranquilidad por tardes de piscina, comidas y meriendas infinitas y negociaciones para que apaguen el ordenador: los abuelos. Hacer encaje de bolillos para cuadrar los horarios de los nietos no es tarea fácil, te los dejan a las 8 de la mañana y los recogen de 17 a 18 horas. Una hora de fútbol sabe a poco cuando quedan otras diez por rellenar, y la creatividad se agudiza al máximo en cada hogar. Hoy queremos hablar de ellos, de los " salvavidas " oficiales del verano para los hijos, y de cómo sobreviven (con mucha paciencia, valeriana y gelocatil) a las largas vacaciones escolares. Más allá de la piscina: el reto de rellenar las horas Porque seamos realistas: una hora de fútbol o un rato de piscina son solo el calent...