Mi mayor enemigo en casa
El espejo, ese "amigo" que a veces se pasa de sincero (y cómo ganarle la partida)
¡Hola a todas!
Hace poco estaba dándole vueltas a un tema que creo que a muchas nos pasa, especialmente cuando cruzamos cierta barrera de la edad (en mi caso, ¡con taitantas primaveras a las espaldas!). Nos miramos al espejo y, a veces, en lugar de ver todo lo que hemos vivido, lo que hemos superado y lo fuerte que somos, solo vemos esa arruga de más, ese exceso de peso o la piel que ya no está tan firme.
El espejo se convierte, casi sin darnos cuenta, en un pequeño enemigo en casa. Nos quita las ganas de arreglarnos, nos da pereza y nos frena.
¡Pero se acabó!
Hace poco grabé un vídeo corto 🎥 (un Short) que refleja precisamente esto, pero con humor. Porque la vida con risas se lleva mejor. En el vídeo, una amiga decide que, si el espejo molesta... ¡se tapa y punto! Al menos por hoy. Y mañana, nos ponemos las zapatillas y nos vamos juntas al gimnasio a fortalecer el cuerpo y el alma.
Ese es el mensaje que os quiero dejar hoy: nuestro cuerpo es el templo que nos ha traído hasta aquí. Si algo no nos gusta de la imagen que nos devuelve el espejo, tenemos dos opciones: o lo cambiamos con energía, salud y una sonrisa (¡como apuntarnos al gimnasio a mover el esqueleto!), o le restamos importancia porque lo que llevamos dentro vale muchísimo más.
No dejéis que un trozo de cristal os diga lo que valéis. ¡A comerse el mundo, tengamos la edad que tengamos!
Si queréis ver de lo que hablo, os invito a ver mi último vídeo. ¡Espero que os saque una sonrisa!
Un abrazo,
– Elena, Colaboradora en el blog
Este blog comparte experiencias personales y aprendizajes propios.
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