Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Belleza y Estilo

Ropa: misión imposible a los 60

Imagen
Para una mujer, ir a comprarse ropa puede ser desesperante, pero al pasar los 60… ¡toda una pesadilla!  Pero necesitas unos pantalones y camisetas, así que te mentalizas y te vas al centro comercial. Por supuesto, empiezas en Zara, esa tienda en la que siempre encontrabas lo que te gustaba. Empiezas el recorrido pensando que seguro encuentras algo, pero: el que te gusta no está en tu talla. Bajas el listón y coges unos pantalones tobilleros y otros con goma en la cintura, que al menos parecen cómodos y fresquitos, aunque para colmo este año vienen con goma también en los tobillos... Te armas de valor (otra vez), ves la larguísima cola para pagar —esa que parece la de un concierto, no la de una tienda de ropa—, y entras al probador (ese que tiene forradas las paredes de espejos). Te desvistes… y ahí está: un espejo de frente, de lado y por detrás, para que no se te escape ni un pliegue ni detalle de tu cuerpo. Tú, valiente, pones toda tu atención en ese pantalón tobillero y te lo pr...

Entre tintes y canas: Henna

Imagen
 HENNA Entre tintes y canas: una decisión que pesa más de lo que parece El mismo rostro, otra mirada. Durante años, muchas mujeres hemos vivido una especie de "contrato no escrito" con los tintes. En cuanto aparece la primera cana, nos lanzamos a cubrirla casi con vergüenza. Nos dicen que el pelo blanco "envejece", que "te descuidas", que "no te favorece". Y así, cada pocas semanas, corremos a teñirnos como si nuestra vida dependiera del color de nuestro cabello. Pero llega un momento en que te lo empiezas a cuestionar. No solo porque cansan las visitas la peluquería o el gasto constante, sino porque también empieza a cambiar el cabello. Al llegar a cierta edad, notas que está más fino, que hay menos cantidad, que ya no tiene la misma fuerza… y te preguntas si los años de tintes químicos han tenido algo que ver. En ese punto, muchas —como yo— decidimos dar un primer paso: cambiar a tintes vegetales, buscando algo más suave, menos agresivo, con ...

Cremas milagro y la esperanza que nos venden

Imagen
  Cremas milagro y la realidad de las manchas ¿Quién no ha buscado la crema milagro para quitar manchas? Yo pasé meses probando de todo: cremas caras, baratas, con publicidad prometiendo milagros… mientras yo tapaba la mancha con maquillaje, y sí, se notaba que “tapaba algo”. Hubo días de gorras con visera, flequillos que odio porque me quedan fatal… parecía un disfraz permanente. Y muchas veces, la piel alrededor se aclaraba tanto que la mancha central parecía una diana de tiro al blanco. Al final, la solución real fue 3 sesiones con nitrógeno líquido en la dermatóloga, y adiós mancha. 💪 Pero descubrí algo bonito en medio de todo: la crema de Bella Aurora, la que utilizaba mi madre, aunque no quitó la mancha de la frente, unifica la piel y deja las manos preciosas y suaves. No es milagrosa, pero tiene su encanto. Moraleja: podemos seguir buscando milagros, pero a veces los clásicos funcionan en pequeños detalles. 😉 🎥  Video en nuestro canal de YouTube. ✨ Puede que te inte...

Trucos de belleza: La arcilla

Imagen
  Mi historia con la arcilla: Llevo muchos años usando arcilla y, sinceramente, ¡en mi casa nunca falta! La he utilizado en tantas ocasiones que ya forma parte de mi botiquín natural.​ La uso con distintos fines: – Cuando me duele la espalda o alguna articulación, me hago una cataplasma. – Si tengo un granito rebelde o noto la piel apagada, ahí va mi mascarilla. – Cuando me siento cargada o estresada, me preparo un baño de pies con arcilla… y es una maravilla.    La utilizo tanto que siempre tengo un recipiente de vidrio con arcilla ya hidratada, lista para usar.  Solo le agrego agua purificada y la dejo reposar. Me gusta tenerla así porque está “viva”, preparada para aplicarla cuando la necesito, sin tener que mezclarla cada vez. Con los años he aprendido a confiar en lo simple, en lo natural, en lo que no lleva etiquetas raras ni ingredientes que no puedo pronunciar. Y la arcilla, creedme, es uno de esos pequeños milagros que no fallan. Arcilla en las cicatrices. L...