Tarta de piña y nata sin azúcar
De mi madre aprendí muchas recetas. Algunas las recuerdo de memoria; otras he tenido que ir recuperándolas poco a poco. Esta tarta es una de ellas.
He intentado mejorar un poco las imágenes pero, como siempre os digo en otras recetas de ella, quiero mantener lo más posible su legado.
Tarta de piña y nata 🍍
Dificultad: ⭐⭐ Tiempo: 60 minutos
INGREDIENTES
4 huevos grandes, 150 g de harina, 1 sobre de levadura en polvo, 1 bote grande de piña en su jugo, medio kilo de nata para montar, ralladura de limón, coco rallado, mantequilla y pan rallado para preparar el molde, queso de untar tipo Philadelphia o similar y edulcorante al gusto.
Preparamos el molde
Untamos un molde apto para el microondas (si es de cristal veremos mejor cómo va el bizcocho) con mantequilla y lo espolvoreamos con pan rallado (mejor que harina) para que no se pegue en el fondo.
Preparación de la nata montada
En el vaso de la batidora (que sea algo alto, porque la nata al montarse sube) ponemos la nata para montar. Añadimos una cucharadita pequeña de edulcorante y una cucharada grande de queso de untar tipo Philadelphia o similar. El queso es para que la nata coja cuerpo y no se desmonte en la tarta.
Lo batimos con la batidora hasta que la nata esté montada. La guardamos en la nevera mientras tanto.
Relleno de piña
En un recipiente para la batidora ponemos la piña en lata en trozos y el jugo de la lata de piña y lo batimos. Probamos el dulzor y, si la encontramos algo ácida, le ponemos un poquito de edulcorante y batimos un poquito más.
Masa para el bizcocho
En un recipiente con fondo ponemos los huevos, 1 cucharadita de edulcorante, el que utilices normalmente, la ralladura de limón y batimos bien. En la batidora sale menos esponjoso que batiendo a mano, pero vamos a una receta rápida y sin complicaciones.
Mezclamos la harina y el sobre de levadura, lo añadimos a los huevos y mezclamos hasta conseguir una masa homogénea sin grumos (si se queda un poco espesa podéis añadir un poquito de agua para hacerla más ligera).
Horneado
Añadimos la masa al molde y la introducimos en el microondas, 5 minutos normal y después 2/3 minutos si aún no está hecho el bizcocho en la opción que tengas en tu microondas de bizcocho. Como tarda muy poco, no dejes de vigilar para que no se queme en el centro.
Para saber si está hecho, pinchamos con un palillo en el centro y, si sale seco, ya estará listo. Aunque si utilizamos un recipiente de cristal veremos mejor cómo va el bizcocho.
No queda tan delicado como al horno, ni subirá tanto al no llevar azúcar, pero al mojarlo queda ideal.
Una vez que vemos que el bizcocho está, lo dejamos enfriar y lo cortamos por la mitad, como en la imagen.
Montamos la tarta
Repartimos a partes iguales la piña que hemos batido junto con su jugo para que moje el bizcocho.
Pasado un rato, cuando veas que ya no se ve líquido encima de la piña, es decir, que ya ha escurrido hacia el bizcocho, seguimos con el montaje.
En la parte inferior del bizcocho, echamos una capa gruesa de la nata montada encima de la piña, con cuidado para no arrastrarla. Espolvoreamos una capa de coco rallado encima de la nata.
Unimos las partes con cuidado. Ponemos la otra parte superior encima de la nata con cuidado de no romperla; el bizcocho mojado se rompe fácilmente.
Untamos bien todo el bizcocho con la nata restante, cubrimos toda la nata con el coco rallado y decoramos al gusto.
Y os aseguro que ahora, para el calor, es el mejor postre casero que podéis hacer sin azúcar. Yo siempre me congelaba alguna porción para tener el placer de comerla otro día.
Nota: el coco rallado es indispensable para darle su toque de sabor.
Ya sé que en internet podemos encontrar cientos de recetas de tarta de piña y nata, y que este blog no es un blog de cocina. Pero esta no la comparto porque yo crea que sea una receta diferente o porque no existan otras parecidas. La comparto porque es una receta de mi madre, de esas que forman parte de nuestros recuerdos y que merece la pena conservar. Y quizá, mientras la preparo y la comparto, alguien más encuentre en ella un recuerdo, un sabor o una historia que también quiera guardar.Espero que os guste. Y os dejo el enlace a las otras recetas de la abuela. A estas recetas podéis sustituir el azúcar por edulcorante al gusto.
Bollos de calabaza de la abuela
Mientras sigamos haciendo sus recetas, un poquito de ella seguirá sentado con nosotros en la mesa.
Un abrazo,
– Marian, Colaboradora en el blog
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