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Mostrando las entradas etiquetadas como Ser Padres y Familia

Cuando un hermano se va

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El cumpleaños de mi hermano. Y aunque hace ya cuatro años que no está con nosotros, yo sigo felicitándolo allá donde esté. Cada noche le doy las buenas noches y le digo en silencio: “Espero que estés bien, hermano” , porque todavía no he aprendido a vivir sin él. Aún no he aceptado que ya no esté a mi lado. Nos llevábamos diez años de diferencia. En mi infancia era mi ídolo: el más guapo, el más listo, el mejor de todos sus amigos. Con el paso del tiempo fuimos creciendo, y aun con esa diferencia de edad, él siempre supo entenderme. Después cada uno formó su propia familia, cada uno vivió su vida, pero yo sabía que él estaba ahí. Sabía que, si lo necesitaba, acudiría a mí sin dudarlo. Sé cuánto me quiso y cuánto se preocupó por mí. Llegó un momento en el que la diferencia de edad dejó de existir. Fue algo maravilloso. Nos entendíamos, nos compenetrábamos. Quienes nos conocían decían que éramos iguales, en la forma de pensar y de actuar. Con l...

Ser padre: El valor del apoyo invisible

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  El valor del apoyo invisible Ser padre hoy es un reto de equilibrio. Es aprender a ser fortaleza sin dejar de ser sensibilidad; es ser guía sin imponer y presencia sin invadir. En este espacio, quiero dar voz a esos hombres que caminan a nuestro lado, que sostienen a nuestros hijos y que, muchas veces, viven su entrega desde un silencio que merece ser reconocido. Una nueva forma de estar Atrás quedó la época en la que la única obligación del hombre era traer el sustento y ejercer una autoridad rígida. Los padres de hoy no "ayudan", sino que  participan por igual . Estrenan una paternidad que se ensucia las manos, que consuela llantos y que conoce los sueños de sus hijos tanto como nosotras. Son hombres que han roto el molde para ser compañeros de crianza. Rompiendo viejas cadenas Desde  Mujer60ymás , también invito a las madres a soltar el pasado. Debemos desterrar frases como el famoso  "ya verás cuando venga tu padre" . Durante años, esa frase castig...

La estafa de los genes y el arte de recuperar tu vida

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El placer de recuperar el tiempo propio. A veces me detengo a observar a las mujeres de mi generación, y me veo a mí misma. Nos llaman locas cuando, al llegar a los 40 o 50, decidimos dar un volantazo. Dicen que queremos "volver a los 20", como si fuera un capricho juvenil. Pero no es locura; es que nos hemos dado cuenta de la gran estafa. La trampa biológica Yo culpo a los genes. No hay más. Ellos son los estrategas silenciosos que nos engañan con el famoso reloj biológico. Te convencen de que el objetivo es encontrar esa "buena genética", te visten de blanco y te llevan directa al altar con la promesa de la felicidad eterna. Y entonces, llega el primer hijo. Nadie te avisó de que los genes no incluían un manual sobre las ojeras crónicas, el agotamiento que te cala los huesos o ese proceso lento en el que dejas de ser "tú" para convertirte en la cuidadora de todos los demás. Te olvidas de tus gustos, de tus metas, de tu pro...

Lo que nadie cuenta de la paternidad: Una verdad necesaria

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La verdad silenciosa de los padres: Entre la entrega y la ausencia En este espacio de Mujer60ymás solemos hablar de nosotras, de nuestra madurez y de cómo vemos el mundo. Pero hoy, quiero girar la mirada hacia ellos. No para entrar en debates ni etiquetas modernas, sino para hablar de la verdad de la vida, esa que a veces se queda fuera de los brindis y de las noticias. El valor de la presencia discreta Hoy en día, parece que la figura del padre está bajo un juicio constante. Sin embargo, nosotras, que hemos visto pasar las décadas, sabemos distinguir lo que es real. Quiero reivindicar a ese padre que es un refugio silencioso , la mano que sostiene sin apretar y esa brújula que no necesita palabras para guiar. Son hombres que han entendido que su fuerza ya no es para mandar, sino para proteger. A veces el mundo olvida cantar sus valías, pero son esos héroes sin capa que, simplemente, están ahí, siempre. Gracias por ser ese apoyo invisible pero invencible. El dolor de la ausencia forza...

Abuelas, pero no niñeras

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¿Abuelas, niñeras por obligación? Las generaciones actuales parecen haber olvidado algo muy básico: Las abuelas también necesitan descansar. Vivimos en una época en la que, a menudo, las abuelas se ven convertidas en las cuidadoras principales de los nietos, mientras las madres pueden centrarse en sus carreras, en sus redes sociales, o simplemente en tomar una pausa de la maternidad. Pero... ¿Quién cuida a las abuelas? Este corto refleja perfectamente cómo, en muchas familias, la figura de la abuela se sobrecarga de tareas que van más allá de lo que su cuerpo y su mente pueden soportar.  En el primer episodio de nuestra serie, vemos a una madre primeriza que llega a casa de su propia madre, cargada de cosas para el bebé. Desde pañales hasta cremas, biberones y anticolicos... todo es un “por si acaso” que acaba convirtiéndose en una lista interminable de instrucciones que la abuela, con una paciencia infinita, trata de aprender mientras mece a su nieto. El “yo te ayudo” se convier...

Cambio de Roles 3: Operación Supervivencia

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Educando a los hijos El que no aprende a planchar, ¡se queda sin novia y sin cenas! De las hijas perfectas… a los hijos autosuficientes En el tercer episodio de la serie Cambio de Roles, el humor y la crítica se mezclan para mostrarnos cómo han cambiado las dinámicas familiares. El vídeo Operación Supervivencia nos invita a reflexionar —entre risas— sobre esas tradiciones y expectativas familiares que, aunque parezca mentira, siguen muy presentes en nuestro día a día. Cuando éramos jóvenes, nuestras abuelas les decían a nuestras madres algo así como: "Hija, tienes que enseñar a la niña a cocinar y a planchar para que encuentre un buen marido." Durante generaciones, esta frase resumía perfectamente cómo se repartían los roles dentro de la familia: las hijas aprendían las tareas del hogar porque, supuestamente, formaban parte de su futuro. Pero los tiempos cambian… y ahora que nosotras somos las madres, el discurso parece haber dado la vuelta. Hoy muchas madres miran a sus hij...

Igualdad pero para los dos

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1 de enero de 2026  Anoche, desde mi ventana, miré la Luna. Parecía que ya estaba llena y me pregunté: ¿Cuántos niños y niñas nacerán hoy? Se dice que es un mito, pero yo estoy convencida de que no lo es. Siempre se ha dicho que en luna llena nacen más niños, y hay ideas que, aunque no se puedan demostrar, siguen latiendo dentro de una. Sin embargo, lo verdaderamente importante de ese pensamiento fue otro: cuántos niños y niñas nacerán y si estas nuevas generaciones lograrán vivir en armonía, sin patriarcado ni matriarcado. Es decir, en un mundo en el que el ser humano evolucione y cree un entorno donde cada persona, sea hombre o mujer, pueda vivir su vida y construirse a sí misma sin perjudicar al otro. Sé que probablemente yo no lo veré, pero me gustaría pensar que algún día: El hombre trate a la mujer de igual a igual, que la respete y la valore por lo que es y por todo lo que ha construido con su esfuerzo, para ella y para su futuro. La mujer trate al hombre también de igual...

Navidad en 1975 la Navidad del cambio

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Así celebrábamos la Navidad en 1975. Y llegaron los hijos, y con ellos, nuevas familias, nuevas costumbres. Las Navidades de 1975 empezaron a cambiar, no solo porque el país estaba dejando atrás una dictadura, sino también porque las tradiciones familiares se modernizaban. Los Reyes Magos ya no eran el centro de la celebración para muchos, y Papá Noel comenzó a ganar protagonismo. Llegaba antes, dejando a los niños más entretenidos con sus regalos. Y para las mamás, las vacaciones navideñas se volvían un poco más llevaderas. Con la llegada de las nuevas modas, la mayoría de las familias cenaban en Nochebuena con sus hijos, con la programación de La 1. Ya no había tíos ni primos, ni el sonido de una cuchara sobre una botella de anís al ritmo de un villancico. Quedó en el olvido lo de jugar a Las Siete y Media y al plato hasta el amanecer con la familia, riendo y apostando pequeñas cantidades, mientras la noche avanzaba. ...

Así celebrábamos la Navidad en 1960

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Así eran las Navidades antes: Recuerdo aquellas Navidades cuando era pequeña, cuando toda la familia se reunía: abuelos, hermanos, tíos y sobrinos... En 1960, las familias comenzaron a tener una mejor economía, y las mesas se alargaban, a veces improvisadas con puertas de las casas , donde los que llegaban iban dejando su aportación a la gran cena. Cada año nos reuníamos en la casa de un familiar diferente, lo que hacía que cada Navidad fuera única. Era una fiesta de generosidad, donde se degustaban manjares que, durante el resto del año, estaban 'prohibidos' para muchos. Las cenas eran largas y las sobremesas aún más. Todos compartían risas, canciones y bailes, y los niños se quedaban hasta que el sueño los vencía. Esa noche de Nochebuena no se compartían penas ni preocupaciones. Todo era alegría, risas y el simple placer de sentirse en familia. La fiesta duraba hasta el día siguiente, y nadie se iba sin haber disf...

Cuando el amor no se jubila

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  Porque hay triunfos que no se miden en trofeos. Un homenaje a quienes nunca dejaron de cuidar Durante décadas han estado ahí. Sin pedir nada, sin descansar del todo, sin jubilarse del amor ni de la responsabilidad. Estas mujeres, muchas ya con más de 60, 70 u 80 años, no solo criaron a sus hijos con sacrificio, paciencia y entrega total. También han estado criando a sus nietos… y en algunos casos, a sus bisnietos. Son madres, abuelas y bisabuelas que han entregado su vida al cuidado de otros. Lo han hecho cuando les tocaba, y lo siguen haciendo cuando ya no les tocaba. Lo hacen por amor, por necesidad o por las circunstancias. Lo hacen aunque sus cuerpos duelan y el tiempo no alcance. 🌷  Cuidar toda la vida No todas lo cuentan. Algunas lo hacen con alegría, otras con resignación y algunas con un cansancio profundo. Pero todas tienen algo en común: una  fortaleza callada  que sostiene familias enteras. Mientras otras personas de su edad disfrutan de la jubilación o...